la estepa florecida

José Villa

Colilla

Madame Bovary rubia!,
Emma, Isabelle, edificios, ventanitas,
ceras de luz azul, zapatos, muecas
a las que me asomé
Entro a un bar, me siento, soy el que soy
(la copa de vino
colgada se me va inclinando,
el pucho apoyado en una esquina
agujerea esta tela),
escoria postes azoteas
cabeza de sátiro; los amigos
delante de los vidrios me descubren así
y se ríen, porque para ellos ellos ya fueron,
entonces ríen
En algún lado queda aire, y nichos,
el amarillo lamparón de una tarta, el alma
Tus piernas yendo, yo, sosteniendo tu cartera,
yo, qué importa, te cuento
el inicio de la Casa de Asterión, sigo ahí